27 de diciembre de 2007

Juticalpa

Cada año tratamos de sacar tiempo para ir a la ciudad de Juticalpa a visitar a la familia. Nuestro principal motivo es ver a los abuelos Antonio y María, quienes siempre nos reciben con mucho afecto y se ponen felices de ver a sus nietos.







Este año no podíamos dejar pasar la oportunidad de presentarles a su nuevo bisnieto y tomarles fotos junto con los niños. Fue muy agradable verlos otra vez y escucharles recordar las cosas del pasado, especialmente el abuelo Toño nos entretiene contándonos sobre los viajes que hacía en su juventud.






El viaje fue corto pero tuvimos tiempo de hacer un par de visitas más. En ésta ocasión también vimos a la tía Tina y la tía Sonia, quienes siempre nos reciben muy sonrientes.
























Aquí está el tío Daniel llevándonos muy temprano a la terminal de buses, pues él nos hospedó en su casa. Dunia y las niñas fueron muy atentas. El tío es cariñoso y muy divertido!








23 de diciembre de 2007

Bon Apetit

A pocas semanas de llegar a San Pedro Sula, César fue invitado al programa de TV Bon Apetit, dirigido por el Chef Hernando Moreno. Por supuesto, esta era una buena ocasión para sacar la cámara y tomar algunas fotos de recuerdo. No todos los días se sale en la TV, no es así?
Hernando es de esos señores muy divertidos que le sacan chiste a todo y así le dá sazón a su programa. Quizás también por esa razón la gente lo quiere mucho por aquí. Aunque César estaba un poco nervioso, lo hizo bastante bien y le mostró a los televidentes cómo hacer una exquisita tortilla española con un toque personal.

Todos te vimos en la tele papá!

21 de diciembre de 2007

Colombianito

A sus 6 meses de edad, Daniel se presentó ante la Embajada de Colombia en Tegus, para reclamar sus derechos como colombianito. Allí lo recibieron con todos los honores, le mancharon sus piecitos y plasmaron sus huellas como constancia del hecho. Que viva Colombia!

20 de diciembre de 2007

Llegamos a San Pedro

Habíamos estado viviendo en la isla de Utila por nueve meses, pero hacia finales de agosto, y sin pensarlo mucho, tomamos la decisión de empacar y mudarnos a la ciudad. Sabíamos que para dar un paso más hacia adelante debíamos juntar nuestras pocas pertenencias y encontrar un lugar donde vivir en San Pedro Sula. Sin poca dificultad encontramos un apartamento muy conveniente y con linda vista.

La tarea de desempacar y organizar no fue nada fácil, y a menudo nos sorprendía encontrar cosas que hacía mucho tiempo no veíamos o que pensabamos perdidas. Pero siempre sacamos tiempo para divertirnos un poco y, la verdad, la idea de este nuevo cambio nos hizo ver todo con más optimismo.


¿Me perdí de algo?

Daniel en casa!

La llegada de un bebé trae un montón de cambios para todos los miembros de la familia. Con Daniel hemos podido disfutar al máximo de esa experiencia: nuevos ruidos, nuevas rutinas, nuevos objetos, nuevas tareas,... para los tres ha sido un período maravilloso al lado de este hijo de Dios que acaba de venir al mundo y sentimos un grande compromiso de acompañar a este bebé en su camino. Estamos muy agradecidos de verlo crecer sano y fuerte, y disfrutamos cada una de las cosas nuevas que manifiestan su desarrollo, a pesar de lo difícil que a veces resulta.




Daniel es un bebé muy activo y durante sus primeros tres meses fue especialmente activo en las noches, lo que nos costó varias semanas de insomnio y frustración. La cuestión de los gases le causaba incomodidad todo el tiempo, lo cual ayudaba a que sólo tuviera cortos períodos de sueño. Además, tenía que dormir sobre una almohada o dos.

Daniel se alimenta con leche materna, directamente de su envase original, y por nada del mundo quiso aceptar chupos o chupetes. Para él son yac!

Andrés disfruta ver a su hermanito y no se cansa de decir: -Mami, qué lindo! Contrario a nuestros temores, la vida de Andrés es más completa con Daniel y sin duda se llevarán muy bien, lo que nos complace a César y a mi como padres. Hey, Andrés, vas a ser un buen ejemplo para tu hermanito!

Otra cosa que nos divierte en casa, es inventarle nombres a Daniel y, además, esos nombres van evolucionando. Algunos no tienen sentido, estos son algunos: Osito, Danieloso (porque su Tótem es Panda), Pachumaco, Pangaro, Pangaranga, Parró, Pongo, Carnita, El Ratita, Salamandro, Kaparo,...

Su pelo llamaba mucho la atención, por lo abundante y el color castaño-rojizo. Era blanquito y muy finito en sus facciones, tanto que a menudo lo confunden con una niña. Las fotos corresponden a sus 5 primeros meses, tiempo en el cual vivíamos en Utila.

19 de diciembre de 2007

Nacimiento de Daniel

Daniel Navas Acevedo nació el 15 de marzo de 2007 a la 1:30 pm, en el Hospital D'Antoni en La Ceiba, Atlántida, Honduras. Pesó 8 libras y midió 50 cm. Después de cerca de 14 horas de trabajo de parto, nació un bebé sano y fuerte por vía natural. Fue recibido por el Dr. Zúñiga y su pediatra fue el Dr. Fernández. En realidad, Daniel debió nacer en Utila por esos días, pero debido a la deficiente atención médica en la isla, decidimos no correr riesgos y yo me trasladaría a La Ceiba (ubicada sobre la costa, a 1 hora en yate), poco antes del alumbramiento para esperar allí.

Debido a que César trabajaba y Andrés estudiaba, no pudieron acompañarme, así que yo tuve que viajar sola a La Ceiba y mantenerlos al tanto de cualquier cambio de planes. A pesar de lo que significaba separarme de mi familia en ese momento, tuve la bendición de ser acogida en la casa de la familia Nuñez. Ellos fueron mi familia por esos días y se encargaron de todos los cuidados que requería la futura madre. Recuerdo con especial cariño la ternura de Mildred, de 7 años, de las prolongadas conversaciones con la hermana Mayra, de la abuela Marina, una señora de unos hermosos ojos azules, y del hermano Nuñez, un hombre trigueño alto con un gran corazón. Vivian y la familia Castro también estuvieron muy pendientes. No puedo expresar cuan agradecida estoy por recibir tantas expresiones de amor en esa última semana de mi embarazo.

Cris Bergaust


Durante aquellos días de Utila, conocimos a Cris Bergaust quien venía de El Salvador por unos pocos días, a tomar una clases de buceo. Lo encontramos un domingo en la capilla e hicimos buena amistad. Compartimos algunas horas con él en casa, pero quien más disfrutó de nuestro invitado fue Andrés, quien le sirvió de guía en su caminata a Pumpkin Hill. Esperamos algún día volverlo a ver!